domingo, 18 de septiembre de 2011

Magic numbers.

No juegas con fuego, pero ardes en deseos de quemarte viva. Le suplicas a la dulce rendición de tus labios un saberse acalorado, un morirse de placer y reventar de dicha.

viernes, 9 de septiembre de 2011

It's psychotropic.

Es como despertar de una larga siesta y darse cuenta de que en realidad todo ha sido un sueño. Besos y caricias han quedado suspendidas en el aire, a tal altura que por mucho que te estirases y te cojieran en brazos no las alcanzarías. Un juego de metáforas traviesas se dispone a entorpecer tu camino, y mientras tanto, tú, pasas desapercibida ante tal banalidad. El pasado está vivo y agonizante, carente de sentido y cargado de emociones, y el futuro te inquieta de tal manera que te aprieta las entrañas.
Es el principio del fin, el aire es limpio y el sexo es sucio; necesitas cambiar. Algunos estan dispuestos a cualquier cosa, menos a vivir aquí y ahora. Te aislas y escapas dejando sombras más grandes que almas, y una frase larga no te dice nada. Tus lágrimas se han secado y te estan comiendo por dentro. Huye, deja todo atrás, te dice tu parte inteligente. Pero la emoción que sientes y la forma en la que vibra tu voz pretenden que decidas lo contrario.
¿Dónde habita el olvido? ¿Aún queda algún lugar para remordimientos, donde la vida es más fácil y los pecados menos importantes? Ella ya no es nada y necesita sentir.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Sweet dreams are made of this.

Regalo sonrisas, pero a mí me salen muy caras. Colecciono recuerdos, por temor a vivir siete vidas nuevas que me atormenten. El mundo está en deuda conmigo desde hace meses, a pesar de que no se da cuenta, y sobrevivir entre tanta porqueria me hace ser cada vez más fuerte. Las miradas penetrantes me agobian y los besos son muy dificiles de conseguir. Podría morir por uno y que me regalasen diez más, desechando estos por carecer de sentido. Elimino textos por miedo a que causen la sensación equivocada en ciertas personas, y luego rebusco en el borrador de mis entradas para que me devuelvan a la vida, porque asi soy yo, me he creado un muro de contención para que no salga ningún sentimiento nuevo y muero de ganas de que me lo destruyan. Pido a gritos una verdad silenciosa y que las caricias no queden suspendidas en el aire. Echo de menos el amor y la embriagez de su significado.
No estoy segura de que significa nada, escribo sin parar viendo como los dedos se deslizan a través de las teclas aclamando comprensión, y estoy cada vez más segura de que si todos los recuerdos que voy a tener en mi vida van a ser asi, no me importaría vivir mil años más, y que aquella caja ahora escondida en el armario reventase de felicidad.

martes, 30 de agosto de 2011

Waiting in the sky.

Imagenes llenas de desesperación y ruidos ensordecedores que aclaman al cielo sin poder evitarlo, lágrimas obstruidas o que fluyen demasiado, y vida en potencia detrás de cortinillas de humo invisibles.
La vida sangra y el calor humano se desvanece. Al rededor del mundo lo único que veo es una luz intermitente que no cesa de llamarme, pero que no consigo adivinar que quiere.
Escapas de la vida, que te jode y te aplasta sin piedad alguna, y lo único que te queda son recuerdos. Te recuperas rápido pero no del todo, hasta que la más mínima chispa de calor te atormenta. Las cosas dichas al azar son las que más desesperación te causan, y las que hacen que notes tu sangre corriendo en tu interior.
Cada vez queda menos gente comprensiva, y el aleatorio del iPod no se cansa de jugarte malas pasadas. El universo es demasiado pequeño y a la vez inmenso, y cuesta encontrarse en él..

martes, 23 de agosto de 2011

All around yourself.

Me río de tí por no llorar contigo, saludo a la vida para que ella me devuelva el guiño, y juego a ordenar palabras sin sentido todas las noches. Aprendo rápido a base de palos, y me entretengo con cualquier canción que suene. Eso sí, a enamoradiza no me gana nadie. La base de todos mis problemas está ahí, por eso rectifico cada tade y me hace sentir valiente decir adios.
Comenta de mí lo que quieras, con un poco de suerte acertarás, pero has de saber que eso te traerá demasiadas consecuencias.

jueves, 18 de agosto de 2011

Nothing at all.

Si una cosa he aprendido es que todo lo que te da la vida te lo devuelve a la inversa.
He olvidado lo que significa sentirse abrigada por un sentimiento, lo que de verdad es estar en paz consigo mismo y saber ante todo y ante todos, que es lo que más anhelas. Ya no recuerdo exactamente la calidez que me daba sentirme abrazada por algo, o alguien. Se me difumina el recuerdo de la pasión, del cariño, y de todo aquello que necesitamos para sobrevivir.
El ser humano requiere de demasiadas cosas para funcionar en su totalidad, pide a gritos que alguien le salve de la máxima soledad que se siente estando rodeada de gente. Las palabras han dejado de funcionar y hay que sacarlas a la fuerza, y la felicidad es tan efímera que ni siquiera te da tiempo a saborearla.
Lo que queda siempre es el recuerdo, eso es algo que jamás te podrán robar, algo que te aniquila sin piedad y que no todo el mundo comprende.
Cuando la rabia por todo aquello que te rodea se apodera de ti, estas perdido. En el momento en el que sientes que algo te asfixia es cuando te das cuenta de verdad que eres el único que maneja tu vida, y que esta te ha cortado los frenos porque ya no aguantaba más dar esos cabezazos contra todo sin sentido alguno.
Porque de eso se trata, del sentido. Cuando no sabes verdaderamente que significado tiene este para ti es el momento en el que planteas dar un giro inesperado y empezar de cero, sabiendo que cualquier cosa que venga será mejor que la que se ha ido, y que no puedes mirar atrás.
Posiblemente nadie comprenda estas palabras, porque me cuestan incluso a mi, pero eso ya da igual, porque no busco comprensión, busco algo mucho más imperceptible al ojo humano, algo que perdí hace tiempo y que confío en que encontraré. Eso a lo que algunas personas le llaman vida.

viernes, 12 de agosto de 2011

Gloria.

Me deseo suerte a mí misma. Me regalo sonrisas forzadas y no escatimo en gastos cuando se trata de satisfacerme. Me encuentro en los más oscuros laberintos, y recorro cientos de calles vacías buscando un atisbo de tu mirada, la cual ya ni siquiera recuerdo. Supero las presiones y los problemas me divierten, pero me asusta tu recuerdo más que nada en esta vida. Es como una sombra, acechante, sigilosa, que me persigue allá donde vaya, sin el más mínimo pudor. Mi orgullo y mi fuerza interior me han hecho no mostrarlo, me han empujado a buscar más allá del ojo humano y saber diferenciar mi vida de la suya. Mi valentía me ha obligado a recorrer caminos hostiles sin amparo alguno, pero mi sordera está empezando a fallar. Aquella forma de aisarme del mundo está desapareciendo, el vaho del cristal se esfuma y empiezo a ver a través. No me gusta lo que veo, pues intento impregnarlo con mi haliento, pero siempre vuelve desaparecer, dejandome verlo todo con una claridad infinita.
Vivo rápido y no pienso las cosas antes de hacerlas, por temor a arrepentirme después. Y porque si algo he aprendido en esta vida es que las mejores cosas, las más sinceras, son las que se dicen sin pensar, y las que te dejan un rastro de lágrimas en los ojos.

martes, 9 de agosto de 2011

Space oddity.

A veces leo esto y no me reconozco entre mis palabras. Cada día que pasa soy una persona diferente. Me escondo entre máscaras, humaredas y cristales de vidrio. Cometo faltas imborrables, arrepentimientos efímeros y oscurezco cualquier claridad presente en cualquier parte. Mi mente me dice que cese, que acabe con este desasosiego interior, pero exteriormente me siento abatida. Los sentimientos se me acumulan y las palabras se me traban sin que pueda evitarlo. Leo y escucho escapando de mis propios pensamientos positivos mientras la negatividad llama a mi puerta. Se alía con quien sea, no tiene escrúpulos. La insipiración se desvanece y la sordera no consigue apiadarse de mi.
Y mientras tanto, música hace que salga de todo aquello que me atormenta. Pero a su vez está el recuerdo, aquella memoria impenetrable que me mata por dentro y que de vez en cuando, sin que la elección sea mía, se presenta en mi casa, en mi cama, en mis sueños, y pretende apoderarse de mí. Es muy potente, y yo no estoy segura de que me queden fuerzas.

sábado, 2 de julio de 2011

Reckless.

Escribo con temblor en los dedos, con aquel sentmiento que ahora me asiste, con el sonido de unas manecillas que marcan un sinvivir descontrolado, un compás acelerado que me recuerda que estoy viva, que sonrío, que el amor me asiste y que la felicidad es efimera. Un tic-tac nervioso acompasado de la más plena armonía que me dice que estoy aquí, que auguro algo maravilloso a la par que aterrador. Siento un aliento en mi cuello, un corazón latiendo en mi pecho y la más clara duda de mi existencia y su motivo, una vida frenética cargada de la más pura razón y un claro sentido que aun desconozco.
Una atracción más allá de las leyes de la fisica, ese misterio incorregible y esa fé ciega en el mundo que me rodea. Cuatro palabras cargadas de sentimiento del cual no soy del todo consciente. Pido a gritos que sea comprendido, quiero aclamar al cielo que todo concuerda a la perfección conmigo misma, y busco la felicidad en cosas apenas perceptibles al ojo humano.
Cometo faltas, salgo malparada de situaciones inverosímiles, sonrío al pensar en recuerdos aún imborrables para mí, me estremezco con ruidos ensordecedores que no soy capaz de escuchar. Mi cuerpo grita, pide clemencia, me ordena que cese, que busque esa paz interior que llevo anhelando años. Nada cobra significado ni aún otorgándoselo.
El agua, el aire, el sol, el latido de mi corazón.. Mis manos, sus marcas, los sueños que aún he de realizar, mi capacidad de supervivencia ante todo aquello que llamamos universo. Su grandeza, la mía, mi sentimiento de inferioridad ante la vida, mi mentira salva-vidas, la realidad.. Búscame, abrazame por la cintura, susúrrame al oido y tranquiliza este sentimiento que amenaza con destruirme si no lo hago yo primero antes con él.
Filosofía y textos en grandes dosis para esconderme entre ellos, oscuridad y después luz, humo y después sentimiento de culpa. Calor, angustia, desasosiego, y después tranquilidad. Capítulos de mi vida borrosos, miradas fugaces, abrigos de invierno en mi armario, carteles, post-its, recordatorios, cuadernos, agendas, botellas, fotografías.. Esa es Andrea. Mis ojos y mis labios te podrán decir más que cualquier texto que ha salido mal parado después de una soledad falsa pero a la vez totalmente real. No encuentro más palabras que estas para resumir de que trata todo esto, cual es mi función, en que se basa el juego.. Quiero darme a conocer sin poner nada de mi parte, entenderme sin comprender porqué, que el tiempo pase lento y no frene jamás, que me acompañe la imprudencia y que digan de mí cualquier cosa menos la realmente cierta. No importa.