No sé escribir sin música y tampoco sé vivir sin ella. Y lo mismo me pasa contigo. Quizá demasiado poético que compare a una persona con una canción. Y es que esas canciones son las que tienen el poder de hacernos cambiar de estado de ánimo según sea el tono de su melodía, el contenido de la letra, el momento en el que las escuchamos.. Realmente sí, es sensacional que te comparen con la música. Que te dijesen 'Andrea, eres música', eso sería totalmente sublime.
No quiero otra música que no seas tú. Ni otra canción que me pueda hacer tener ganas de reír y llorar al mismo tiempo.
domingo, 20 de mayo de 2012
lunes, 30 de abril de 2012
Días largos, besos guarros.
Muerte inminente cuando me rozas
Caída libre si te acercas
Átomos a la velocidad de la luz con un beso
Y demás símiles.
Caída libre si te acercas
Átomos a la velocidad de la luz con un beso
Y demás símiles.
martes, 17 de abril de 2012
Y así.
El temor a perder es lo que te hace perder todo, agarrarte a una vida como si creyeras que es tuya. Jugar un partido en una liga que no te pertenece y viajar en clase bussiness no teniendo un puto duro.
El mayor error que podemos cometer en la vida es pensarnos que podemos depender de alguien. Llegará un momento en que tendremos que darnos cuenta de que todo se acaba y al final estaremos solos. Llegará un momento en el que tengamos que decir adiós a muchas cosas y sí a la vida. Y más importante aún, llegará un momento en el que tengamos que asumir que ese momento ha llegado.
El mayor error que podemos cometer en la vida es pensarnos que podemos depender de alguien. Llegará un momento en que tendremos que darnos cuenta de que todo se acaba y al final estaremos solos. Llegará un momento en el que tengamos que decir adiós a muchas cosas y sí a la vida. Y más importante aún, llegará un momento en el que tengamos que asumir que ese momento ha llegado.
martes, 10 de abril de 2012
Metamorfosis.
Súbeme al cielo, por favor. Hazme desaparecer del mundo con una sonrisa. Pero agarráme fuerte y no me sueltes, mantenme a tu lado y acaricia mi cintura. Besa mi cuello y susúrrame al oido, que lo necesito.
Te echo de menos a cada segundo que pasa, hasta el punto que ni busco motivo ni busco solución, solo te busco a ti, en todas las esquinas de mi cuerpo.
Te echo de menos a cada segundo que pasa, hasta el punto que ni busco motivo ni busco solución, solo te busco a ti, en todas las esquinas de mi cuerpo.
domingo, 18 de marzo de 2012
¿Para qué?
Deambular sin rumbo fijo, olvidada entre dos paredes que aplastan y con la mirada tan perdida que me asombra. Aferrada a un puñado de palabras para subsistir y con los ojos demasiado hinchados como para poder responder. Temblor en los dedos y metamorfosis en la mente. Debilidad infinita ante el mundo que me rodea y los gritos sordos de la vida, hacia un fin que no encuentro y no concibo obtener.
¿Qué importa quién seas si al final todos nos reducimos a polvo? ¿Qué más da lo que pienses si al fin y al cabo los pensamientos son tan abstractos que se evaporan ¿Cual es el sentido que tienen los sentimientos, si ni siquiera existen? ¿Para qué sirve una lágrima si no es para ahogarte?
En el sinsentido de todo es donde deberíamos hallar la esencia. En las miradas vacías y en las caricias rotas, no en el tiempo que nos aplasta y nos depura.
El ser humano es tan complejo que en ocasiones preferirías no pertenecer a su especie.
¿Qué importa quién seas si al final todos nos reducimos a polvo? ¿Qué más da lo que pienses si al fin y al cabo los pensamientos son tan abstractos que se evaporan ¿Cual es el sentido que tienen los sentimientos, si ni siquiera existen? ¿Para qué sirve una lágrima si no es para ahogarte?
En el sinsentido de todo es donde deberíamos hallar la esencia. En las miradas vacías y en las caricias rotas, no en el tiempo que nos aplasta y nos depura.
El ser humano es tan complejo que en ocasiones preferirías no pertenecer a su especie.
miércoles, 14 de marzo de 2012
Stand by.
Lo que sientes por dentro te ilimita. Vuelas, pero no te das cuenta. A mil palmos del suelo solo tienes frío. Fusionando el infinito llegas a la nada, y en la nada vuelves a aparecer. Te liberas por dentro pero el peso te aplasta.
¿Qué es todo esto? Está absolutamente vacío y no hay ruido. Pero tampoco hay silencio. Está todo junto y en armonía con algo que ni siquiera existe. Realmente, solo imaginas. ¿Acaso podemos afirmarlo? No se puede ver, no se puede tocar, oler, saborear.. ¿Abismal, quizá? Nadie lo sabe. ¿Quién es nadie? No importa.
¿Qué es todo esto? Está absolutamente vacío y no hay ruido. Pero tampoco hay silencio. Está todo junto y en armonía con algo que ni siquiera existe. Realmente, solo imaginas. ¿Acaso podemos afirmarlo? No se puede ver, no se puede tocar, oler, saborear.. ¿Abismal, quizá? Nadie lo sabe. ¿Quién es nadie? No importa.
lunes, 5 de marzo de 2012
No expressions.
Estoy harta del hastío y de los problemas estúpidos que te causan personas estúpidas. Cansada de sentirme culpable cuando nadie se ha parado a entender el por qué de tanta mierda, no poder hacer nada y sentirme el origen de todo, siempre y cuando ese todo sea nefasto.
Necesito que me quiten problemas y no que me den más, que me hagan reir todos los putos días y saber devolverlo. Odio a la gente que te las guarda, los sarcasmos, las cosas ocultas y poco claras. Odio este jodido mundo porque parece que solo nos ha creado para putearnos.
Estoy hasta los santísimos cojones de que no hagáis nada más que echarme tierra encima en vez de excavar para quitarme la que ya tengo. A ver si nos enteramos, personas del mundo, que para quejarse y hacerse los indignados primero hay que saber de donde salen todas esas cosas por las que nos gustaría matar a cierta persona.
La teoría de puta madre, como siempre. Pero la práctica falla. La gente falla, y tú fallas. Así, poco a poco, hasta que nos destruyamos a nosotros mismos por falta de amor propio.
Necesito que me quiten problemas y no que me den más, que me hagan reir todos los putos días y saber devolverlo. Odio a la gente que te las guarda, los sarcasmos, las cosas ocultas y poco claras. Odio este jodido mundo porque parece que solo nos ha creado para putearnos.
Estoy hasta los santísimos cojones de que no hagáis nada más que echarme tierra encima en vez de excavar para quitarme la que ya tengo. A ver si nos enteramos, personas del mundo, que para quejarse y hacerse los indignados primero hay que saber de donde salen todas esas cosas por las que nos gustaría matar a cierta persona.
La teoría de puta madre, como siempre. Pero la práctica falla. La gente falla, y tú fallas. Así, poco a poco, hasta que nos destruyamos a nosotros mismos por falta de amor propio.
jueves, 1 de marzo de 2012
Under pressure.
El problema de todo esto es que falta amor y sobra indiferencia. Que quitamos más calor del que recibimos y nos abrigamos más de lo que deberíamos. No tenemos ni idea de dar y aún así pedimos desconsideradamente. Y en este mundo ya no queda apenas gente comprensiva.
Y tal y tal y Pascual.
Ya estoy cansada de las superficialidades y de las falsas apariencias.
Muchos podéis pensarlo, pero ¿sabéis? Andrea no es solo un par de tetas. Ni siquiera es una cara bonita. Quizá es muchas cosas, pero ninguna de las que te imaginas. Tampoco es una ranura entre dos piernas donde tú puedas meterla y sacarla, quiero que lo sepáis. No soy una sonrisa ni cuatro gestos sexys que te puedan poner la polla como una piedra, lo siento.
Soy mucho más que eso, algo que jamás podréis comprender ni experimentar la mayoría. O quizá no soy tanto, pero si ni Dios se esfuerza en llegar a verlo, yo no sería la única que pierde. He de deciros que a veces, seres humanos del mundo, sois despreciables.
Muchos podéis pensarlo, pero ¿sabéis? Andrea no es solo un par de tetas. Ni siquiera es una cara bonita. Quizá es muchas cosas, pero ninguna de las que te imaginas. Tampoco es una ranura entre dos piernas donde tú puedas meterla y sacarla, quiero que lo sepáis. No soy una sonrisa ni cuatro gestos sexys que te puedan poner la polla como una piedra, lo siento.
Soy mucho más que eso, algo que jamás podréis comprender ni experimentar la mayoría. O quizá no soy tanto, pero si ni Dios se esfuerza en llegar a verlo, yo no sería la única que pierde. He de deciros que a veces, seres humanos del mundo, sois despreciables.
miércoles, 29 de febrero de 2012
I know you're still here because you're scared.
Te acecha y te limita. Te convierte, te lleva con él. Está en simbiosis, en telepatía contigo. Huye, escápate, vuela y se libre. Libérate de sus garras y vuela. La oscuridad te sume en su gran abismo, en el abismo de lo inusual y utópico. Te opresiona.
Mírame, estoy aquí, plantándote cara, insultándo tu oficio. ¿No me ves? Soy efímera y descontrolada. Camino por las sendas de la desesperación y del tedio ofreciéndote mi aroma. Es la fragancia de la vida, de lo desconocido.
Hablo del miedo, del miedo a nosotros. Por que no hay más temor que el que tenemos hacia uno mismo. El temor hacia la vida no existe, hacia los demás tampoco. Solo podemos acobardarnos ante una simple presencia, la nuestra. Hablo de ese miedo a la pasión, al desasosiego, a los vaivenes. Ese miedo que nos sumerge y asesina nuestros sentires. El miedo a una existencia vacía, a la quietud, al movimiento intransigente. El miedo al comienzo de ese fin que, tarde o temprano, todos experimentamos. El miedo a la calidez de unos labios, al frío de la soledad. Al bloqueo, a estallar. Al dolor y al placer, a todo. El miedo en mayúsculas, ese que poco a poco te destroza sin piedad alguna.
Tengo que matarte, asesinarte, fulminarte, escapar de ti. Y despedirme para siempre.
Mírame, estoy aquí, plantándote cara, insultándo tu oficio. ¿No me ves? Soy efímera y descontrolada. Camino por las sendas de la desesperación y del tedio ofreciéndote mi aroma. Es la fragancia de la vida, de lo desconocido.
Hablo del miedo, del miedo a nosotros. Por que no hay más temor que el que tenemos hacia uno mismo. El temor hacia la vida no existe, hacia los demás tampoco. Solo podemos acobardarnos ante una simple presencia, la nuestra. Hablo de ese miedo a la pasión, al desasosiego, a los vaivenes. Ese miedo que nos sumerge y asesina nuestros sentires. El miedo a una existencia vacía, a la quietud, al movimiento intransigente. El miedo al comienzo de ese fin que, tarde o temprano, todos experimentamos. El miedo a la calidez de unos labios, al frío de la soledad. Al bloqueo, a estallar. Al dolor y al placer, a todo. El miedo en mayúsculas, ese que poco a poco te destroza sin piedad alguna.
Tengo que matarte, asesinarte, fulminarte, escapar de ti. Y despedirme para siempre.
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